La Municipalidad local informó que se detuvieron varias unidades del transporte interno de pasajeros durante controles realizados en distintos puntos de la ciudad, al constatar que algunas líneas estaban cobrando G. 3.500 por cada pasaje. Los empresarios habían incrementado unilateralmente el precio del pasaje debido al aumento del combustible. Los usuarios denunciaron insistentemente el cobro irregular. La Junta Municipal resolvió mantener el precio del boleto e instó al Ejecutivo a realizar los controles correspondientes. Ante la falta de supervisión, el concejal Nicolás Verón (PPS) tuvo que apersonarse hasta la Policía Municipal de Tránsito y la Dirección de Transporte Público para exigir el cumplimiento de la ordenanza.
«Informamos a la ciudadanía que, en el marco de los procedimientos de control sobre el cobro del pasaje establecido, fueron demoradas varias unidades de transporte que incumplían con la tarifa vigente», informó el Ejecutivo Municipal a través de las redes sociales.
Recuerda que continúa vigente la «Ordenanza Municipal N.º 05/22, por lo que el costo actual del pasaje se mantiene en G. 2.800».
Explica que «estos controles tienen como objetivo garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y velar por un servicio de transporte público transparente, seguro y adecuado para toda la ciudadanía».










