TECHO Paraguay construyó 53 viviendas en cuatro departamentos y destacó el compromiso de los jóvenes

Con estas nuevas construcciones, TECHO ha alcanzado un total de 336 viviendas de emergencia construidas en lo que va del año 2026, sumando un total histórico de 9.784 viviendas desde el inicio de sus actividades en Paraguay.

Las jornadas se realizaron durante dos fines de semana de octubre en Central, Alto Paraná, Caaguazú e Itapúa, con la participación de más de 540 voluntarios. Con estas construcciones, TECHO alcanzó 337 viviendas en lo que va del año y un total histórico de 9.784 viviendas construidas desde el inicio de sus actividades en Paraguay. La organización también destacó que se superaron las metas de inscripción de voluntariado en los distintos departamentos.

TECHO Paraguay construyó 53 viviendas de emergencia junto a familias y personas voluntarias en Central, Alto Paraná, Caaguazú e Itapúa. Las jornadas se desarrollaron los días 16, 17 y 18, y 23, 24 y 25 de octubre, como parte de su trabajo para mejorar las condiciones habitacionales en asentamientos populares.

Las construcciones de primavera movilizaron a más de 540 voluntarios en las distintas sedes de la organización, superando las metas de inscripción previstas en los departamentos. Esta respuesta fue destacada por TECHO como una muestra del compromiso de las juventudes y su disposición a involucrarse activamente en la transformación de las comunidades.

«Cada joven que decide participar pone su tiempo, su energía y sus capacidades al servicio de una sociedad más justa. Superar las metas de inscripción nos muestra que existe una juventud dispuesta a involucrarse y a construir respuestas junto a las familias», expresó Claudia Neumann, directora de TECHO Paraguay.

Con estas nuevas construcciones, TECHO alcanza 336 viviendas de emergencia construidas en lo que va de 2026 y un total histórico de 9.784 viviendas desde el inicio de sus actividades en Paraguay, cifras que reflejan la continuidad de su trabajo junto a las comunidades.

Estas jornadas llegan después de que la organización superara la meta de recaudación de su Colecta Nacional 2026, desarrollada bajo la campaña «Salir de la Tierra». Ambos resultados reflejan el compromiso de la ciudadanía con el trabajo por una vivienda digna y la capacidad de movilización de los jóvenes.

La vivienda como primer espacio de resguardo

Las construcciones ponen en el centro una necesidad fundamental: la vivienda es el primer espacio de resguardo de una familia. Frente a las lluvias intensas, los vientos y otras amenazas climáticas, contar con un lugar que brinde protección es esencial para la seguridad, el descanso y el bienestar.

En el contexto de preparación y respuesta ante los impactos de El Niño y de los desafíos que plantea el cambio climático, TECHO llama a reconocer cómo las desigualdades habitacionales pueden agravar las consecuencias de una emergencia. Aunque las tormentas pueden ocasionar pérdidas en familias de distintos contextos sociales y económicos, las condiciones para enfrentarlas y recuperarse son desiguales.

«Las lluvias no nos encuentran en las mismas condiciones. Para una familia que ya vive con ingresos inestables, en una vivienda precaria y con acceso limitado a servicios, una emergencia puede comprometer al mismo tiempo su seguridad, su trabajo y su bienestar. Por eso, la vivienda y el hábitat deben estar en el centro de las respuestas», sostuvo Claudia Neumann.

Cuando los caminos de una comunidad quedan intransitables, salir a trabajar, asistir a clases o llegar a un centro de salud puede volverse difícil. Para quienes dependen del ingreso de cada día, especialmente en trabajos informales, esa interrupción puede afectar de manera inmediata el sustento familiar. A esto se suma el impacto emocional que puede representar perder las pertenencias, sentirse en peligro o tener que abandonar la casa.

Construcción comunitaria y respuestas coordinadas

Las 53 viviendas representan una respuesta concreta a las necesidades habitacionales de las familias participantes. Su construcción forma parte de un modelo de trabajo que involucra a vecinos, vecinas y voluntariado, y reconoce a las comunidades como protagonistas de las decisiones sobre su hábitat.

TECHO señala que las viviendas de emergencia contribuyen a mejorar las condiciones de habitabilidad, mientras que una protección integral requiere también infraestructura, servicios básicos, accesos seguros y soluciones habitacionales sostenidas.

Ante los posibles impactos de El Niño, la organización considera fundamental que las instituciones brinden información clara y accesible sobre sus planes de respuesta: qué acciones realizarán, cuáles son los refugios y centros de acopio habilitados, cómo solicitar asistencia y quiénes son responsables de coordinarla.

TECHO Paraguay manifiesta su disposición a colaborar con las instituciones desde su experiencia en vivienda, hábitat y trabajo con comunidades, aportando a la identificación de necesidades y a la articulación de respuestas, de acuerdo con sus capacidades y recursos.

«El compromiso de las familias, las juventudes y la ciudadanía nos permite seguir construyendo. Ese esfuerzo necesita acompañarse de respuestas públicas sostenidas. Los asentamientos populares y la pobreza deben estar en la agenda durante todo el año, porque cuando pasa la emergencia, las necesidades y los derechos de las familias siguen ahí», concluyó Claudia Neumann, directora de TECHO Paraguay.

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