San Lorenzo volvió a perder. Esta vez fue por 1-0 ante Cerro Porteño, ayer domingo por la mañana en La Nueva Olla, por la quinta fecha del Torneo Clausura 2026. Una nueva caída que profundiza el preocupante momento del Rayadito y lo mantiene hundido en la lucha por la permanencia.
Por Sergio Velázquez
El partido comenzó cuesta arriba para el equipo dirigido por Troadio Duarte. Apenas a los 3 minutos, Cerro tuvo un penal a favor luego de una infracción sobre Ignacio Aliseda, pero Luis Franco apareció para mantener con vida al conjunto sanlorenzano y contener el remate de Jonatan Torres.
Sin embargo, la resistencia duró poco. A los 11 minutos, Juan Manuel Iturbe encontró el camino al gol y puso el 1-0 para el conjunto azulgrana, diferencia que terminaría siendo definitiva.
El Rayadito intentó reaccionar, pero volvió a mostrar las mismas dificultades que vienen acompañando su campaña: poca contundencia, escasa generación ofensiva y enormes dificultades para transformar sus intentos en situaciones claras de gol.
Cerro tampoco necesitó hacer un gran partido para quedarse con los tres puntos. Le alcanzó con marcar temprano, controlar buena parte del trámite y administrar la ventaja frente a un San Lorenzo que nuevamente se fue con las manos vacías.
Y el panorama empieza a ser realmente preocupante. El Rayadito acumula apenas un punto en cinco fechas del Clausura, producto del empate ante Recoleta, y encadena derrotas frente a Guaraní, Trinidense, Luqueño y ahora Cerro Porteño.
La estadística ofensiva también desnuda el problema: San Lorenzo lleva solamente un gol convertido en cinco partidos, mientras que recibió cinco.
El equipo sigue sin encontrar respuestas y cada fecha que pasa aumenta la presión en la pelea por evitar el descenso. Después de un Apertura en el que ya había quedado expuesta la falta de jerarquía del plantel, el Clausura debía ser el torneo de la reacción. Hasta ahora está ocurriendo exactamente lo contrario.
Perder ante Cerro Porteño en La Nueva Olla podía entrar dentro de los resultados posibles, pero el problema no es solamente el rival ni el escenario. Es la sensación que deja el equipo: San Lorenzo no encuentra el rumbo, no genera lo suficiente y tampoco consigue sumar los puntos que necesita desesperadamente.
El margen se achica. Y si el Rayadito pretende seguir siendo un equipo de Primera División, necesita reaccionar cuanto antes. Porque con este ritmo, la lucha por la permanencia puede convertirse muy pronto en una misión casi imposible.










