Después de tantos golpes, derrotas y decepciones acumuladas durante una temporada para el olvido, San Lorenzo por fin pudo festejar. El Rayadito derrotó ayer a 4 de Mayo de Capiibary por 2-1 y consiguió su clasificación a los cuartos de final de la Copa Paraguay, instalándose por primera vez entre los ocho mejores de la competencia.
Por Sergio Velázquez
Los goles de Santiago Salcedo y José Duarte fueron suficientes para que el conjunto «santo» sacara adelante un partido que, por el nivel y la categoría del adversario, era de esos que San Lorenzo estaba prácticamente obligado a ganar.
4 de Mayo llegó a esta instancia como representante de la Unión del Fútbol del Interior (UFI), después de consagrarse campeón departamental de San Pedro. Y aunque se trata de un equipo de una categoría muy inferior al Rayadito, su recorrido en esta edición de la Copa Paraguay merece ser reconocido.
El conjunto de Capiibary ya había superado tres etapas y dejó en el camino, entre otros, a Fulgencio Yegros de Ñemby, equipo de la Primera C, y a Sportivo Carapeguá, actualmente en la División Intermedia. Es decir, no llegó hasta aquí simplemente por casualidad.
Para San Lorenzo, sin embargo, el triunfo tiene un valor especial. Es la primera vez que el Rayadito alcanza los cuartos de final de la Copa Paraguay, una instancia que hasta ahora le había sido esquiva.
Ahora tendrá que esperar para conocer a su próximo adversario. El rival saldrá del enfrentamiento entre Cerro Porteño y Rubio Ñu, por lo que el desafío será considerablemente mayor, independientemente de quién avance.
La Copa Paraguay, además, mantiene al Rayadito con vida en una temporada que en el campeonato ya parece prácticamente definida. El ganador del certamen obtiene el derecho de representar a Paraguay como Paraguay 4 en la Copa Libertadores, aunque ese premio internacional no está al alcance de San Lorenzo por su situación en la tabla de promedios y el descenso prácticamente sentenciado a la Intermedia.
Pero eso será otro capítulo.
Por ahora, después de una temporada en la que casi todo salió mal, San Lorenzo tiene al menos una razón para sonreír. Está entre los ocho mejores de la Copa Paraguay y, por primera vez en su historia, jugará los cuartos de final.
En medio de semejante campaña, tampoco es poca cosa.










