
Un operativo conjunto entre la Fiscalía y la SENAD permitió retirar de circulación unas 5.000 dosis de cocaína y crack en el barrio San Roque. El detenido había salido recientemente de prisión tras cumplir condena por un delito similar.
En horas de la mañana del martes, agentes especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) y el agente fiscal Rodrigo Espínola —titular de la Unidad N.° 1 Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico del Área III (Sur del departamento Central)— ejecutaron un allanamiento en una vivienda ubicada en el barrio San Roque, en el marco de una investigación por presunta comercialización de sustancias estupefacientes.
Durante el procedimiento, los investigadores hallaron e incautaron aproximadamente 2,5 kilogramos de cocaína y crack. De acuerdo con el fraccionamiento y la forma de presentación observados en el lugar, el cargamento equivale a unas 5.000 dosis destinadas a la venta al menudeo.
Además de la sustancia, en el inmueble se incautaron balanzas de precisión, una importante cantidad de banditas elásticas utilizadas para el empaquetado, dinero en efectivo, un arma de fuego con municiones y diversos elementos que serán sometidos a peritaje.
Como resultado de la intervención, se concretó la detención de un hombre señalado como presunto responsable del esquema de distribución, quien había recuperado su libertad recientemente tras cumplir una condena previa por narcotráfico.
El fiscal Rodrigo Espínola destacó el impacto del operativo para la comunidad local:
«Son miles de dosis que hoy estamos sacando de circulación y que ya no van a llegar a las calles. Detrás de cada dosis existe un potencial consumidor y una familia que puede verse afectada. Por eso apuntamos a intervenir estos focos antes de que la droga llegue a su destino final», manifestó el representante del Ministerio Público.









