Fanáticos del Club 6 de Enero atacaron a pedradas a efectivos policiales y al vehículo de una familia tras disputar la final ante el Club 20 de Julio. Entre los 25 aprehendidos se encuentran siete adolescentes.
Un total de 25 personas —18 adultos y siete menores de edad— fueron aprehendidas el domingo tras registrarse severos disturbios al término de la final de la Liga Sanlorenzana de Fútbol, disputada en el barrio Anahí entre el Club 6 de Enero de Calle’i y el Club 20 de Julio de Reducto.
Según el reporte oficial, el conflicto inició inmediatamente después del pitazo final con un enfrentamiento entre hinchas de ambos bandos. Ante la escalada de tensión, agentes de la Comisaría 1.ª debieron acudir en apoyo a la Comisaría 31.ª para dispersar a los involucrados.
Ataque sorpresivo desde un colectivo
Tras la intervención inicial, los aficionados del Club 6 de Enero abordaron un transporte público de la línea 7 con destino a Calle’i. Sin embargo, los incidentes no cesaron.
Al llegar al cruce de las avenidas Manuel Ortiz Guerrero y Teniente Molas, los ocupantes del colectivo comenzaron a arrojar piedras de forma intempestiva contra agentes policiales que dirigían el tránsito para agilizar la salida del evento deportivo.
El oficial Claudio Leiva, de la Comisaría 1.ª, precisó que la agresión no fue provocada: «Los efectivos estaban apostados ordenando el tráfico y fueron atacados sin mediar palabra ni provocación previa». Ante el impacto de los proyectiles, los policías debieron resguardarse y solicitar refuerzos urgentes.
Interceptación y decomiso
El vehículo fue finalmente interceptado en la intersección de las calles Saturio Ríos y Defensores del Chaco. Durante el procedimiento de detención, los revoltosos continuaron lanzando piedras, impactando esta vez contra una camioneta Toyota Rush conducida por Norma Beatriz Murawsky Alfonso (45), quien viajaba acompañada de sus hijos menores. Afortunadamente, los integrantes de la familia resultaron ilesos.
El operativo, encabezado por el comisario principal Alexander Méndez, dejó como saldo la incautación de seis piedras de gran tamaño y un petardo del tipo 12×1.
Disposición judicial
Tras el traslado a la sede policial, se verificó que ninguno de los 18 adultos aprehendidos contaba con antecedentes ni órdenes de captura pendientes.
La agente fiscal de turno de la Unidad Penal N.º 3, Mirtha Rivas, dispuso que los adultos permanezcan recluidos en la Comisaría 1.ª a disposición del Ministerio Público bajo la causa de supuesta perturbación de la paz pública. En cuanto a los siete adolescentes, la Fiscalía ordenó que fueran entregados a sus padres bajo acta de responsabilidad.










