
Tras las elecciones en los municipios vecinos, San Lorenzo queda rodeada por un escenario político equilibrado: triunfos de la ANR en Luque y Capiatá, y del PLRA en Fernando de la Mora y Ñemby. El resultado de estos comicios desafía a la administración local de San Lorenzo a entablar diálogo con jefes comunales de distinto signo político para coordinar planes metropolitanos y regularizar zonas fronterizas pendientes, un pendiente que le cuesta a la ciudad G. 22.000 millones al año en tributos no ingresados.
El nuevo mapa electoral en los municipios vecinos
• Luque: la ANR aseguró una victoria holgada de la mano de Hugui Farias, quien sumó 55.213 votos, superando al candidato liberal Manolo Achucarro (39.240 votos). En un distante tercer lugar quedó la candidatura de José Luis Chilavert, con 4.947 votos.
• Capiatá: la candidata colorada Laura Gamarra (Lista 1) logró un holgado triunfo con 50.663 votos ante los 23.615 votos alcanzados por Benita Jara (PLRA). Nicolás Oviedo, por la Alianza Unidos por Capiatá, cerró la disputa con 2.783 votos.
• Fernando de la Mora: el tradicional «Clan Franco», liderado por el liberal Luis Franco, retuvo la hegemonía municipal al alcanzar 28.324 votos, superando al colorado Ariel Ojeda (24.617 votos) y a María Invernizzi de la Alianza Despertar Ciudadano (3.029 votos).
• Ñemby: el PLRA logró arrebatar la administración municipal a los colorados. Blas Lanzoni se impuso con 28.026 votos frente al cuestionado exintendente colorado Tomás Olmedo, quien reunió 19.330 votos. Las demás alternativas tuvieron un impacto menor: Cheng Kuo (Alianza Unidos por Ñemby) cosechó 2.709 votos y Migdonio Villalba (Movimiento Departamental Unidos Podemos) sumó 246 votos.
Falta de articulación política y sangría tributaria
A pesar de que San Lorenzo limita estratégicamente al norte con Luque, al sur con Ñemby, al este con Capiatá y al oeste con Fernando de la Mora, las administraciones entrantes y salientes no han impulsado hasta la fecha una agenda de trabajo conjunto que potencie el crecimiento metropolitano.
Esta falta de articulación tiene un alto costo para la Municipalidad de San Lorenzo, que sigue sin formalizar catastralmente zonas limítrofes clave como el barrio Anahí (en la frontera con Capiatá). Esta indefinición técnica y política genera una fuga tributaria estimada en G. 22.000 millones anuales en concepto de impuesto inmobiliario.
Antecedentes del conflicto territorial
El problema de demarcación no es nuevo. En julio de 2014, el Poder Ejecutivo promulgó la ley de nuevos límites para San Lorenzo, iniciativa promovida originalmente en 2010 por los entonces diputados David Ocampos (Unace) y Eladio Gómez (ANR). La normativa buscaba frenar la confusión territorial que llevaba a familias enteras a tributar fuera del municipio, una problemática que continúa afectando las arcas sanlorenzanas.









