La directora general de Protocolo y Ceremonial de la Municipalidad local, Tania Villalba, denunció ante el Juzgado de Paz al concejal Isaac Rojas por violencia contra la mujer. Según la denuncia, el concejal Rojas le había «elevado el tono, de manera intimidante y agresiva» durante el homenaje a Orlando Gill.
Ayer jueves, Tania Villalba, directora general de Protocolo y Ceremonial de la Municipalidad de San Lorenzo, presentó una denuncia por presunta violencia familiar contra el concejal Isaac Rojas (PLRA).
De acuerdo con el relato de la directora Villalba, durante el homenaje a Orlando Gill se encontraba cumpliendo funciones oficiales, acompañando al intendente Hugo Lezcano (ANR/HC).
Refiere que durante el acto su hijo menor se extravió momentáneamente, ya que no podía ingresar al sector donde se encontraba trabajando, por lo que debió retirarse unos minutos antes de la culminación para ubicarlo y asegurarse de que se encontraba bien.
Una vez finalizado el evento, alrededor de las 18:40, al transitar por el pasillo del club, vio al concejal Isaac Rojas, quien se encontraba acompañado de dos menores de edad.
«Por una cuestión de respeto, me hice a un lado para permitirle el paso. En ese momento, el citado concejal comenzó a increparme en voz alta, apuntándome insistentemente con el dedo muy cerca del rostro y manifestándome de manera agresiva: ¿Qué te pasa a vos por no atenderme el teléfono? Voy a armar quilombo. Estas expresiones fueron realizadas en un tono elevado, de manera intimidante y agresiva, delante de agentes de seguridad, personal de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) y otras personas presentes en el lugar, quienes pudieron presenciar lo ocurrido», refirió la directora Villalba en su denuncia.
Mencionó que intentó explicarle que se encontraba desempeñando funciones oficiales durante un acto público y que, por ese motivo, no podía atender llamadas telefónicas. Asimismo, le manifestó: «Señor, usted no me puede tratar así. Usted llegó tarde al evento; yo no tengo la culpa de que no le hayan permitido ingresar el protocolo de seguridad».
Sin embargo, conforme a la denuncia, Isaac Rojas continuó gritando y desacreditando, «aprovechándose de su investidura como concejal municipal, generando una situación de humillación e intimidación frente a los presentes».
«La agresividad con la que me señalaba con el dedo y me increpaba me hizo sentir temor, por lo que, sintiéndome completamente sobrepasada por la situación, únicamente atiné a decirle que estaba siendo un maleducado», narró.
Villalba dijo que «como consecuencia inmediata de estos hechos» sufrió una «intensa crisis de ansiedad, con sensación de vértigo y angustia»: «Tuve que dirigirme hasta el lugar donde se encontraba mi hijo en la tribuna y, posteriormente, permanecer aproximadamente quince minutos dentro de mi vehículo para recuperar la calma, regular mi respiración y encontrarme en condiciones de conducir con seguridad. Padezco un trastorno de ansiedad y ataques de pánico previamente diagnosticados, y este episodio agravó significativamente mi estado emocional. Hasta la fecha, continúo con dificultades para dormir y con una importante afectación psicológica derivada de la agresión sufrida».
Aclaró que no estuvo como organizadora ni coordinadora del evento.
«Yo solo me hice presente porque llevé el cuadro de reconocimiento que se le iba a entregar al homenajeado por parte del intendente municipal de San Lorenzo. Además, el mismo llegó 40 minutos tarde al evento del Club», explicó.
Recordó que son «numerosos los antecedentes de conductas abusivas y maltratos verbales efectuados por parte del citado concejal hacia funcionarias de la Municipalidad», pero que las mismas no han efectuado denuncia alguna «por temor a represalias».
En otro punto, aclaró que la presente denuncia no tiene otra finalidad más que evitar una escalada de situaciones más graves en las cuales puedan estar involucradas las partes.
Por lo que solicitó como medida de protección que el concejal Isaac Rojas se abstenga de «realizar cualquier acto de intimidación, hostigamiento, amenaza, agresión verbal, psicológica o de cualquier otra naturaleza hacia su persona». «La prohibición de acercamiento del denunciado» a su oficina de trabajo y a los espacios donde desempeña funciones laborales, así como a cualquier lugar donde deba concurrir por razones de servicio, manteniendo la distancia, «salvo cuando su presencia resulte estrictamente necesaria por actos institucionales, en cuyo caso deberá abstenerse de cualquier contacto, confrontación o conducta intimidatoria«.
También pide que se abstenga de «realizar publicaciones, expresiones, menciones, alusiones o manifestaciones en redes sociales, medios de comunicación o cualquier otro medio de difusión que impliquen hostigamiento, descalificación, descrédito o violencia psicológica hacia mi persona».
Finalmente, que se abstenga de establecer cualquier tipo de contacto con la misma, «ya sea de manera personal, telefónica, por mensajes, redes sociales o por intermedio de terceros, salvo que exista una comunicación estrictamente institucional, la cual deberá realizarse por los canales oficiales correspondientes».










